ACERCA DE LAS AMISTADES FALSAS
Hay "amistades" que no son genuinas.
Siempre las veremos a nuestro lado
en los días aciagos,
pero cuando llama a nuestra puerta
la fortuna y los triunfos,
esas falsas amistades se alejan,
porque el bicho de la envidia
les carcome por dentro,
y no soportan compartir nuestras alegrías.
no siempre se cumple aquel dicho:
"Échate a la cama
y verás quien te ama".
Sí estarán con nosotros, en los fracasos
y enfermedad, pero sólo para tener
la satisfacción de vernos sufrir,
pero si Dios nos bendice,
huirán de nuestro lado, porque
nuestra felicidad les duele.
INGRID ZETTERBERG
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